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BepiColombo llega a Mercurio
Published 2 weeks, 3 days ago
Description
BepiColombo llega a Mercurio tras ocho años y revela cómo el Sol golpea directamente la superficie
Por Félix Riaño @LocutorCo
Una nave que salió de la Tierra en 2018 acaba de desprenderse de la enorme estructura que la ayudó a viajar durante casi ocho años. La maniobra ocurrió a unos 200 millones de kilómetros de nosotros y salió como estaba previsto.La misión se llama BepiColombo y está llegando a Mercurio, el planeta más cercano al Sol.En realidad son dos naves científicas que todavía viajan unidas: una europea y otra japonesa. El 21 de noviembre van a intentar entrar en órbita.Y mientras se preparan para hacerlo, acaba de publicarse algo que BepiColombo descubrió durante el viaje: partículas procedentes del Sol consiguen llegar hasta la superficie de Mercurio.¿Cómo funciona todo esto y por qué tardaron ocho años en llegar?
Mercurio sí es un planeta. De hecho, es el más pequeño del Sistema Solar y también el que está más cerca del Sol. Tiene unos 4.880 kilómetros de diámetro, así que es apenas un poco más grande que nuestra Luna.
A simple vista también se parecen. Mercurio tiene una superficie rocosa, gris y llena de cráteres, pero guarda varias rarezas: posee un enorme núcleo rico en hierro, tiene un campo magnético propio y prácticamente carece de atmósfera. Lo que existe alrededor es una capa extremadamente tenue de partículas llamada exosfera.
Y vivir tan cerca del Sol produce extremos. Algunas regiones pueden acercarse a los 450 grados Celsius durante el día, mientras otras bajan hasta unos 180 grados Celsius bajo cero.Aun así, hemos enviado muy pocas naves hasta allí.
La misión salió de la Tierra el 20 de octubre de 2018. Durante buena parte del viaje, varias piezas viajaron conectadas y por eso solemos hablar de BepiColombo como si fuera una sola nave.El conjunto incluía un módulo de transporte llamado Mercury Transfer Module. Ese era el vehículo encargado de proporcionar energía y utilizar motores iónicos para modificar lentamente la trayectoria.
También viajaban las dos naves que van a estudiar Mercurio. La europea se llama Mercury Planetary Orbiter, o MPO. La japonesa se llama Mio.
Y aquí aparece una pregunta razonable: si Mercurio está más cerca de nosotros que otros destinos espaciales, ¿por qué hicieron falta casi ocho años?Porque el problema no era recorrer la distancia. Era llegar con la velocidad correcta.
Bibliografía:
Por Félix Riaño @LocutorCo
Una nave que salió de la Tierra en 2018 acaba de desprenderse de la enorme estructura que la ayudó a viajar durante casi ocho años. La maniobra ocurrió a unos 200 millones de kilómetros de nosotros y salió como estaba previsto.La misión se llama BepiColombo y está llegando a Mercurio, el planeta más cercano al Sol.En realidad son dos naves científicas que todavía viajan unidas: una europea y otra japonesa. El 21 de noviembre van a intentar entrar en órbita.Y mientras se preparan para hacerlo, acaba de publicarse algo que BepiColombo descubrió durante el viaje: partículas procedentes del Sol consiguen llegar hasta la superficie de Mercurio.¿Cómo funciona todo esto y por qué tardaron ocho años en llegar?
Mercurio sí es un planeta. De hecho, es el más pequeño del Sistema Solar y también el que está más cerca del Sol. Tiene unos 4.880 kilómetros de diámetro, así que es apenas un poco más grande que nuestra Luna.
A simple vista también se parecen. Mercurio tiene una superficie rocosa, gris y llena de cráteres, pero guarda varias rarezas: posee un enorme núcleo rico en hierro, tiene un campo magnético propio y prácticamente carece de atmósfera. Lo que existe alrededor es una capa extremadamente tenue de partículas llamada exosfera.
Y vivir tan cerca del Sol produce extremos. Algunas regiones pueden acercarse a los 450 grados Celsius durante el día, mientras otras bajan hasta unos 180 grados Celsius bajo cero.Aun así, hemos enviado muy pocas naves hasta allí.
La misión salió de la Tierra el 20 de octubre de 2018. Durante buena parte del viaje, varias piezas viajaron conectadas y por eso solemos hablar de BepiColombo como si fuera una sola nave.El conjunto incluía un módulo de transporte llamado Mercury Transfer Module. Ese era el vehículo encargado de proporcionar energía y utilizar motores iónicos para modificar lentamente la trayectoria.
También viajaban las dos naves que van a estudiar Mercurio. La europea se llama Mercury Planetary Orbiter, o MPO. La japonesa se llama Mio.
Y aquí aparece una pregunta razonable: si Mercurio está más cerca de nosotros que otros destinos espaciales, ¿por qué hicieron falta casi ocho años?Porque el problema no era recorrer la distancia. Era llegar con la velocidad correcta.
Bibliografía:
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