Episode Details

Back to Episodes

3098. Videopodcasts (EMHO)

Published 1 week, 3 days ago
Description

Hoy os cuento mi punto de vista sobre la avalancha de videopodcasts que empezó en 2020, y que ha generado confusiones de nomenclatura y de formatos.

Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de contenido generado por el usuario, en el que estamos aprendiendo a diseñar, activar y gestionar estrategias que fomenten la creación de contenido por parte de nuestra comunidad, convirtiendo a seguidores y usuarios en participantes activos del crecimiento de cualquier proyecto digital.

Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero daros una opinión muy personal sobre los videopodcasts. Y digo muy personal porque soy consciente de que aquí hay mucho componente de costumbre, preferencias y hasta nostalgia. No estoy hablando de datos objetivos ni de una verdad universal. Simplemente os cuento cómo vivo yo el podcasting, tanto como consumidor como creador.

Antes de nada, creo que es importante definir qué entiendo por podcast. Técnicamente, un podcast no es audio. Lo que realmente convierte algo en un podcast es el feed. Ese archivo que contiene una lista de episodios, con sus títulos, descripciones y archivos multimedia asociados. Tanto audio, como vídeo.

Por eso, un video sí puede ser un podcast. Si existe un feed y se puede consumir desde una aplicación de podcasting, técnicamente encaja en la definición. Ahora bien, subir vídeos a YouTube hablando delante de una cámara no convierte automáticamente eso en un podcast. Para mí eso sigue siendo un canal de YouTube, aunque hoy en día se use la palabra podcast prácticamente para cualquier conversación grabada.

Y aquí reconozco totalmente mi sesgo. Cuando yo digo “podcast”, en mi cabeza sigo pensando en audio. Si tengo que hablar de vídeo, entonces digo videopodcast. No me sale decir “audiopodcast”. Para mí, el formato por defecto sigue siendo audio.

Como consumidor, lo que más valoro del podcast es la libertad. Escucho podcasts mientras hago otras cosas. Cocinando, paseando a Goku, conduciendo, entrenando en el gimnasio o vaciando el lavavajillas. No quiero estar pendiente de una pantalla. No quiero tener que mirar constantemente algo para no perderme detalles.

De hecho, me pasa justo lo contrario con las series o vídeos. Estoy viendo algo mientras hago otra cosa y acabo tirando atrás continuamente porque me he perdido una escena. Y eso me resulta incómodo. En cambio, con un podcast puedo seguir perfectamente el contenido mientras mi atención visual está en otra tarea.

Además, me gusta imaginar las expresiones y hasta la sonrisa del podcaster. La voz transmite muchísimo. Hay ironías, silencios y matices que percibo perfectamente sin necesidad de ver una cara haciendo gestos exagerados delante de una cámara.

Y ahí entra otro tema. Personalmente, estoy muy saturado de cierta teatralidad típica de YouTube. Las miniaturas exageradas, las muecas constantes, el histrionismo… Sé perfectamente que no todo YouTube es así y que hay creadores excelentes, pero yo no soy el público que disfruta de ese tipo de contenido.

También hay otro problema con muchos videopodcasts convertidos a audio. A veces están pensados visualmente desde el principio. Hacen referencias a cosas que aparecen en pantalla, miradas entre participantes o gestos que el oyente se pierde completamente. Y claro, la experiencia en audio queda coja. En cambio, un podcast concebido directamente para audio funciona perfectamente incluso sin imagen. No pierde nada esencial.

Como

Listen Now

Love PodBriefly?

If you like Podbriefly.com, please consider donating to support the ongoing development.

Support Us