Episode Details
Back to Episodes3062. SEO para nuestro SaaS hecho con IA
Description
Hoy repasamos lo que le debemos pedir a la IA a nivel de SEO para que nuestro SaaS aparezca en Google y en las respuestas de los modelos de IA.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Ayer empezamos el curso de Codex, en el que estamos aprendiendo a crear y desplegar una aplicación web completa utilizando inteligencia artificial como asistente de desarrollo.
También anunciar que el próximo lunes 27 haré un directo para resolver dudas sobre cómo montar un micro SaaS con inteligencia artificial. Será una sesión práctica, compartiendo pantalla y entrando al detalle en herramientas, decisiones técnicas y pasos concretos. Si estáis en ese punto de "quiero empezar pero no sé por dónde", este tipo de acompañamiento os puede ahorrar muchísimo tiempo y errores.
Y ahora sí, vamos al lío. Cuando desarrollamos un SaaS con ayuda de la inteligencia artificial, debemos siempre revisar todo el tema del SEO. Porque claro, antes todo esto lo delegábamos en un plugin. Instalábamos algo tipo Yoast SEO o The SEO Framework, tocábamos cuatro opciones (o ni eso) y ya dábamos por hecho que el SEO estaba “cubierto”. Pero ahora no. Ahora tenemos que pedírselo explícitamente a la IA. Y si no lo hacemos, simplemente no ocurre.
La clave aquí es entender que, de momento, la IA no es adivina. Hace exactamente lo que le pedimos. Ni más, ni menos. Por eso es tan importante saber qué hay que pedirle.
Para empezar, todo lo relacionado con la indexación. Tenemos que asegurarnos de que configure bien el archivo robots.txt, indicándole qué páginas queremos que Google indexe y cuáles no. Luego, imprescindible también generar un sitemap.xml y enviarlo a Google Search Console. Esto es especialmente importante en un SaaS, donde puede haber muchísimas páginas que no están enlazadas directamente desde la home.
Otro punto crítico es evitar el contenido duplicado. Esto pasa más de lo que parece, por ejemplo cuando la home muestra el mismo contenido que una página interna. Aquí entran en juego los canonical, que debemos pedirle a la IA que implemente correctamente para indicarle a Google cuál es la versión principal.
También tenemos que cuidar mucho las URLs. Deben ser limpias, legibles y con sentido. Nada de parámetros raros o IDs incomprensibles. Y además, con una jerarquía lógica bien definida. Esto no lo va a decidir bien la IA por sí sola si no se lo indicamos.
A partir de aquí, entramos en temas de estructura y enlazado interno. Es fundamental que las páginas estén bien conectadas entre sí, que no haya contenido huérfano de enlaces y que las páginas importantes reciban más enlaces internos. Esto ayuda a Google a entender qué partes de nuestra web son más relevantes.
Luego está todo el bloque de rendimiento, que afecta directamente al SEO. Aquí debemos pedirle a la IA que optimice la carga. Minificar CSS y JavaScript, evitar bloqueos en la renderización, configurar caché cuando tenga sentido, usar compresión Gzip y, si encaja, apoyarse en una CDN. Son detalles técnicos, sí, pero hoy en día basta con saber que existen para poder solicitarlos.
En cuanto a los metadatos, esto sí o sí hay que trabajarlo bien. Cada página debe tener su propio title optimizado y su metadescription pensada para atraer clics. Además, hay que estructurar correctamente los encabezados (H1, H2, H3…) para que el