Episode Details

Back to Episodes

3044. Procesos en segundo plano

Published 1 month, 1 week ago
Description

Hoy os cuento las técnicas que utilizo para que las obligaciones, responsabilidades y malos rollos del día a día me dejen vivir tranquilo y en paz.

Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos entrando ya en la recta final del curso de Coderick, en el que aprenderemos a crear aplicaciones web funcionales sin escribir código, utilizando inteligencia artificial para construir proyectos.

Y ahora sí, vamos al lío. Hoy toca offtopic, porque quiero compartir con vosotros una reflexión que me ronda bastante la cabeza últimamente. Tiene que ver con algo que, si lo pensamos un momento, seguramente todos hemos vivido. La diferencia entre cómo vivíamos cuando éramos pequeños y cómo vivimos ahora.

Cuando éramos niños, todo era ilusión. Todo era juego. Todo era energía. Yo lo veo con mis hijos: están todo el rato con ganas de hacer cosas, de jugar, de probar algo nuevo. Como esos perritos que no paran de saltar: ¿salimos?, ¿jugamos?, ¿vamos aquí?, ¿vamos allá? Todo es entusiasmo.

Recuerdo mi infancia así. Era feliz con cualquier cosa. Ver Campeones, jugar a pressing catch, ir con mis padres al centro comercial… incluso algo tan simple como comprar bollería industrial (panteras rosas, tigretones y compañía) ya era todo un acontecimiento. La vida era ligera. No había una mochila llena de preocupaciones.

Pero claro, llega la edad adulta. Y con ella empiezan a aparecer las responsabilidades: pagar la hipoteca, pagar sueldos, pagar la luz, el alquiler, los impuestos… Cada uno a su nivel, claro. Para unos es llegar a fin de mes y para otros quizá no poder comprarse ese coche que querían. Pero al final todos tenemos algo en común: esa “mosca detrás de la oreja”. Ese run-run constante.

Es como tener procesos en segundo plano en el ordenador. Si abrís el Activity Monitor en Mac o el Administrador de tareas en Windows, veréis cientos de procesos funcionando a la vez. Pues en nuestra cabeza pasa algo parecido. Tenemos tareas, preocupaciones, conflictos, decisiones… todo funcionando al mismo tiempo. Y aunque estemos haciendo otra cosa, siguen ahí, consumiendo recursos.

A veces es algo económico. Otras veces es un enfado con alguien. O una preocupación que quizá ni siquiera es real, pero que ya hemos convertido en una piedra más dentro de la mochila. Porque si algo se nos da especialmente bien a los humanos es imaginar problemas futuros y empezar a sufrirlos por adelantado.

El resultado es que pasamos de una mentalidad infantil de “quiero hacer esto” a una mentalidad adulta de “tengo que hacer esto”. Y muchas veces vivimos con la sensación de que cuando terminemos cierta cosa, entonces sí, ya podremos estar tranquilos. “Cuando acabe esto ya descansaré”, “cuando resuelva esto ya disfrutaré”.

Pero la realidad es que ese momento nunca llega. Porque cuando solucionas una cosa… aparece otra.

Por eso quería compartir con vosotros cuatro ideas que a mí me ayudan bastante a gestionar todo esto. No son teorías abstractas ni cosas espirituales difíciles de aplicar. Son pequeños trucos prácticos que, al menos en mi caso, funcionan.

El primero es externalizar las preocupaciones. Cuando algo nos ronda la cabeza constantemente es porque nuestro cerebro teme olvidarlo. Por eso insiste una y otra vez. La solución que mejor me funciona es apuntarlo en algún sistema: una lista, un calendario, una app de notas, un Kanban… lo que queráis.

En el momento en que lo apunto, mi cerebro se relaja. Es como si pasara esa tarea de la memoria RAM al disco duro. Ya n

Listen Now

Love PodBriefly?

If you like Podbriefly.com, please consider donating to support the ongoing development.

Support Us