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Un telescopio africano detecta el “láser” más lejano del universo
Published 9 hours ago
Description
Un radiotelescopio en Sudáfrica detectó un “láser espacial” producido por dos galaxias en colisión a ocho mil millones de años luz
Por Félix Riaño @LocutorCo
Desde el desierto del Karoo, en Sudáfrica, un conjunto de radiotelescopios está mirando el universo con tanta sensibilidad que acaba de detectar algo que parece sacado de la ciencia ficción: un gigantesco “láser cósmico”. Pero no es ficción. Es un fenómeno real llamado gigamaser, una señal de microondas extremadamente potente producida por la colisión de galaxias.El hallazgo ocurrió gracias al radiotelescopio MeerKAT, formado por 64 antenas gigantes que trabajan juntas como si fueran un solo telescopio. Los astrónomos detectaron una señal procedente del sistema HATLAS J142935.3–002836, ubicado a unos 8 000 millones de años luz de la Tierra.Eso significa que la señal salió cuando el universo tenía menos de la mitad de su edad actual.Los investigadores describen el fenómeno como el equivalente en radio de un láser gigantesco que atraviesa el cosmos. Pero aquí viene la pregunta que despierta la curiosidad:¿cómo puede un “láser espacial” viajar durante ocho mil millones de años y todavía ser visible desde la Tierra?
Un láser cósmico… pero no exactamente como los de las películas
Primero aclaremos algo importante: esto no es un láser como el que usa un lector de código de barras o un puntero de presentación. En astronomía existe un fenómeno parecido llamado maser.La palabra maser viene de una sigla en inglés que significa “amplificación de microondas por emisión estimulada de radiación”. En lugar de luz visible, el proceso amplifica microondas, una forma de radiación electromagnética que los radiotelescopios pueden detectar.Este tipo de señal ocurre cuando ciertas moléculas de gas, como el hidroxilo, reciben energía en entornos muy violentos del universo. Por ejemplo, cuando dos galaxias chocan.En esas colisiones gigantescas, enormes nubes de gas se comprimen. Esa presión puede excitar moléculas que comienzan a emitir microondas en una frecuencia muy específica. Cuando muchas moléculas hacen lo mismo al mismo tiempo, la señal se amplifica enormemente.Eso produce un megamaser.Y cuando la emisión es aún más intensa, los astrónomos hablan de gigamaser.Eso es exactamente lo que detectó MeerKAT.
Detectar un objeto tan lejano no es fácil. De hecho, normalmente sería casi imposible.Las señales que viajan por el universo durante miles de millones de años suelen debilitarse tanto que desaparecen en el ruido del espacio. Es como intentar escuchar un susurro desde el otro lado de un estadio lleno de gente.Entonces, ¿por qué este “láser cósmico” sí pudo detectarse?La respuesta tiene que ver con una coincidencia cósmica muy especial.Entre la Tierra y las galaxias que producen el gigamaser hay otra galaxia situada justo en la línea de visión. Su enorme masa curva el espacio-tiempo.Ese efecto fue descrito por Albert Einstein hace más de un siglo y se llama lente gravitacional.Cuando ocurre, la gravedad de una galaxia actúa como una lupa cósmica. No crea luz nueva, pero amplifica la luz que viene desde detrás.En este caso, esa “lupa” aumentó la intensidad de la señal entre ocho y diez veces antes de que llegara a nuestros radiotelescopios.Sin esa alineación perfecta, probablemente nadie habría detectado el gigamaser.
El descubrimiento no es importante solo por el récord de distancia.También demuestra algo que está cambiando el mapa de la astronomía mundial.Durante décadas, la mayoría de observatorios influyentes estaban en Europa, Estados Unidos o Australia. Pero ahora África está entrando con fuerza en la exploración del universo.El radiotelescopio MeerKAT es una de las infraestructuras científicas más potentes del planeta para observar el cielo en radio. Está formado por 64 antenas parabólicas, cada una de 13,5 metros de
Por Félix Riaño @LocutorCo
Desde el desierto del Karoo, en Sudáfrica, un conjunto de radiotelescopios está mirando el universo con tanta sensibilidad que acaba de detectar algo que parece sacado de la ciencia ficción: un gigantesco “láser cósmico”. Pero no es ficción. Es un fenómeno real llamado gigamaser, una señal de microondas extremadamente potente producida por la colisión de galaxias.El hallazgo ocurrió gracias al radiotelescopio MeerKAT, formado por 64 antenas gigantes que trabajan juntas como si fueran un solo telescopio. Los astrónomos detectaron una señal procedente del sistema HATLAS J142935.3–002836, ubicado a unos 8 000 millones de años luz de la Tierra.Eso significa que la señal salió cuando el universo tenía menos de la mitad de su edad actual.Los investigadores describen el fenómeno como el equivalente en radio de un láser gigantesco que atraviesa el cosmos. Pero aquí viene la pregunta que despierta la curiosidad:¿cómo puede un “láser espacial” viajar durante ocho mil millones de años y todavía ser visible desde la Tierra?
Un láser cósmico… pero no exactamente como los de las películas
Primero aclaremos algo importante: esto no es un láser como el que usa un lector de código de barras o un puntero de presentación. En astronomía existe un fenómeno parecido llamado maser.La palabra maser viene de una sigla en inglés que significa “amplificación de microondas por emisión estimulada de radiación”. En lugar de luz visible, el proceso amplifica microondas, una forma de radiación electromagnética que los radiotelescopios pueden detectar.Este tipo de señal ocurre cuando ciertas moléculas de gas, como el hidroxilo, reciben energía en entornos muy violentos del universo. Por ejemplo, cuando dos galaxias chocan.En esas colisiones gigantescas, enormes nubes de gas se comprimen. Esa presión puede excitar moléculas que comienzan a emitir microondas en una frecuencia muy específica. Cuando muchas moléculas hacen lo mismo al mismo tiempo, la señal se amplifica enormemente.Eso produce un megamaser.Y cuando la emisión es aún más intensa, los astrónomos hablan de gigamaser.Eso es exactamente lo que detectó MeerKAT.
Detectar un objeto tan lejano no es fácil. De hecho, normalmente sería casi imposible.Las señales que viajan por el universo durante miles de millones de años suelen debilitarse tanto que desaparecen en el ruido del espacio. Es como intentar escuchar un susurro desde el otro lado de un estadio lleno de gente.Entonces, ¿por qué este “láser cósmico” sí pudo detectarse?La respuesta tiene que ver con una coincidencia cósmica muy especial.Entre la Tierra y las galaxias que producen el gigamaser hay otra galaxia situada justo en la línea de visión. Su enorme masa curva el espacio-tiempo.Ese efecto fue descrito por Albert Einstein hace más de un siglo y se llama lente gravitacional.Cuando ocurre, la gravedad de una galaxia actúa como una lupa cósmica. No crea luz nueva, pero amplifica la luz que viene desde detrás.En este caso, esa “lupa” aumentó la intensidad de la señal entre ocho y diez veces antes de que llegara a nuestros radiotelescopios.Sin esa alineación perfecta, probablemente nadie habría detectado el gigamaser.
El descubrimiento no es importante solo por el récord de distancia.También demuestra algo que está cambiando el mapa de la astronomía mundial.Durante décadas, la mayoría de observatorios influyentes estaban en Europa, Estados Unidos o Australia. Pero ahora África está entrando con fuerza en la exploración del universo.El radiotelescopio MeerKAT es una de las infraestructuras científicas más potentes del planeta para observar el cielo en radio. Está formado por 64 antenas parabólicas, cada una de 13,5 metros de