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Jesús Moya: ¿Vuelan las brujas?
Published 3 years, 10 months ago
Description
Zugarramurdi y su Aquelarre es hoy emblema de la brujería vasca, atracción turística y
espectáculo de luz y sonido. Mucha gente no sabe que 80 años antes y en el mismo Pirineo
Navarro tuvo lugar la primera caza de brujas y la más notable de España por su importancia
cuantitativa, con muchas más condenas y ejecuciones, llevadas a cabo, no por la Inquisición,
sino por el juez seglar Pedro de Balanza, comisionado al efecto por el Consejo Real de
Navarra. Balanza trabajó desde el 6 de enero hasta el 10 de agosto, en que el Inquisidor
General le aparta de la causa en favor de la Inquisición, con la que Balanza ya estaba en
conflicto.
Zugarramurdi produjo un Auto de Fe en Logroño con 6 personas ejecutadas y
quemadas, más otras 5 quemadas en efigie, representadas unas y otras por 11 olmos en el
Parque de la Memoria, testigo el río Ebro.
El número de víctimas mortales de Balanza se desconoce, pero no bajaron de 50, y otras
tantas o más tenía en camino cuando le retiraron.
El problema que dejó Balanza a la Inquisición de Navarra-Calahorra motivó una Junta
monográfica sobre las brujas navarras, ordenada por el Inquisidor General de acuerdo con
Carlos V. La Junta tuvo lugar en Granada, diciembre de 1526, aprovechando la luna de miel
de Carlos con Isabel de Portugal. Diez expertos responden a un cuestionario de 6 preguntas
sobre la brujería navarra, considerada como del tipo ‘moderno’: secta organizada de
adoradores del diablo contra la Iglesia, y cuya característica principal era la celebración
regular de asambleas presididas por el el Diablo como macho cabrío, con adoración,
banquete caníbal, orgía sexual de humanos y demonios, recluta de adeptos, confección de
ungüentos mágicos etc. En suma una anti-Igesia que interesaba a la Inquisición. (Las brujas
a la antigua no estaban organizadas, no eran necesariamente diabólicas, y sus vuelos eran
imaginarios. De ellas y sus supuestos maleficios se ocupaba la justicia civil, no la
Inquisición)
Según eso, de las 6 preguntas de la encuesta, la primera –la más intrigante para todos, y
la única que se sometió a votación– trataba sobre si las brujas acuden realmente a sus
asambleas nocturnas satánicas volando por los aires, o si todo era imaginación o cosa
soñada.
De los 10 expertos, 4 eran del Consejo de Inquisición y el resto eran del Consejo Real o
simplemente expertos. Uno por uno fueron leyendo sus pareceres y la votación dio…
¡empate a 5! Alguien había apretado el botón equivocado. Efectivamente, uno de ellos, el
obispos de Guadix, al día siguiente comparecía para cambiar su voto (¡no su parecer!),
porque el resultado correcto era 6 a favor del vuelo real, 4 en contra (y a favor de la
imaginación).
¿Quiénes fueron los 4 valientes negacionistas? Los cuatro inquisidores, por supuesto.
j.m. 221007.