Episode Details
Back to Episodes3028. Extensión de Claude para Chrome
Description
Sexta entrega del ciclo de Claude. Veamos lo que podemos llegar a hacer con la extensión de Claude para Google Chrome. Muy loco. El futuro ya está aquí.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de KlearPlan, en el que aprendemos a a utilizar la herramienta como si fuera un consultor profesional que nos acompaña en la toma de decisiones. ¡A por él!
Y ahora sí, vamos al lío! Hoy quiero hablaros de una auténtica locura tecnológica, la extensión de Cloud para Google Chrome. De verdad, estamos viviendo unos tiempos que hace unos años nos habrían parecido ciencia ficción. Y lo más fuerte es que esto no ha hecho más que empezar.
La idea es muy sencilla. Darle a Cloud acceso directo a nuestro navegador. Instalamos la extensión, aparece una barra lateral a la derecha y, a partir de ahí, tenemos a Cloud trabajando codo con codo con nosotros mientras navegamos. No es solo un chat al que le hacemos preguntas: es un asistente que ve lo que vemos y actúa sobre ello.
Podemos empezar por lo básico. Estamos leyendo un artículo, viendo un vídeo de YouTube o analizando una web y le pedimos que nos lo resuma. Nos explica qué ofrece esa página, cuál es la propuesta de valor o qué puntos clave hay que tener en cuenta. Hasta aquí, podríamos pensar que no hay nada demasiado nuevo.
Pero la cosa se pone interesante cuando le pedimos que navegue por nosotros. Podemos decirle que busque un producto concreto en varias tiendas online, que compare precios, que analice características y que nos proponga las mejores opciones. Y lo vemos trabajar: abre pestañas, crea un grupo de trabajo, va saltando de una web a otra y nos trae un resumen final con las mejores alternativas. Incluso puede completar la compra si se lo pedimos.
Sí, aún es un poco más lento que una persona experta que ya sabe dónde clicar. Pero es muchísimo más rápido que alguien que lo hace por primera vez. Y lo mejor es que aprende. La segunda vez que hace la misma tarea, ya sabe por dónde ir.
Otra maravilla es el rellenado de formularios. Como Cloud tiene acceso a los datos que le permitimos usar, puede completar automáticamente campos de contacto, datos fiscales o información de empresa. Le pegamos los datos de un cliente y le decimos que cree la ficha en el CRM o que genere la factura, y lo hace. Adiós a copiar y pegar campo por campo.
También puede extraer información de páginas web. Podemos pedirle que recorra una lista de webs y nos saque los correos electrónicos, o que nos genere un CSV con los datos que queramos. Todo ese trabajo mecánico y repetitivo desaparece.
Y aquí entra algo muy potente: los workflows. Podemos enseñarle cómo hacemos una tarea paso a paso (por ejemplo, introducir un cliente en un CRM) y convertirlo en una especie de macro. A partir de ahí, repetirá ese proceso automáticamente con nuevos datos. Si además lo combinamos con tareas programadas, podemos crear automatizaciones diarias: limpieza de Gmail, clasificación de correos, envío de avisos a Slack… ¡Imaginación al poder!
Me encanta también el modo planificación. Antes de lanzarse a ejecutar algo, podemos pedirle que nos explique el plan. Qué webs va a visitar, qué criterios va a aplicar, qué límites va a tener en cuenta. Ajustamos el plan, quitamos, añadimos, afinamos… y solo cuando todo encaja le damos luz verde. Es una forma de frenar ese impulso de “ya lo hago” que tienen los modelos de IA y asegurarnos de que van por donde