Episode Details
Back to Episodes
Episodio 80 - De qué levadura se alimenta tu corazón (VI semana del Tiempo Ordinario)
Description
De qué levadura se alimenta tu corazón
(Martes 17 de febrero de 2026 · VI semana del Tiempo Ordinario)
Hoy el Señor nos lleva a mirar qué está fermentando por dentro nuestro corazón: qué pensamientos dejamos entrar, qué deseos alimentamos, qué memoria conservamos de lo que Dios ya ha hecho en nuestra vida. No basta con “ir en la barca con Jesús”: Él quiere ayudarnos a distinguir la levadura que hincha y confunde del pan verdadero que viene del Padre de las luces.
En el Evangelio, los discípulos se preocupan por el pan… y Jesús les habla de otra cosa: de una levadura que se mete silenciosa y termina deformando la mirada. La levadura de los fariseos y de Herodes es esa mezcla de apariencia, dureza, miedo al qué dirán, y corazón cerrado a la verdad. Por eso Jesús insiste: “¿Todavía no entienden? ¿No se acuerdan?”. La fe se sostiene también con memoria: recordar lo que Dios ya hizo evita que el miedo tome el control. Santiago, por su parte, nos enseña a ubicar el origen de la tentación: no viene de Dios; nace cuando el deseo se desordena. Y el salmo nos consuela: dichoso el que es corregido por el Señor, porque en la corrección hay cuidado y sostén.
Hoy nos dejamos acompañar por tres textos que se responden entre sí:
📖 Evangelio: Marcos 8, 14-21 — Jesús advierte sobre la levadura de los fariseos y de Herodes, y llama a recordar los signos ya vistos: el corazón se endurece cuando olvida.
📖 Primera lectura: Santiago 1, 12-18 — La tentación nace del deseo desordenado; Dios no tienta, Dios da vida: todo don bueno viene del Padre de las luces.
🎵 Salmo: 94(93) — Dichoso a quien el Señor corrige y sostiene: en el tiempo difícil, Dios no abandona.
Un episodio para revisar qué “levadura” está creciendo en ti—la del miedo, la queja, la apariencia, la sospecha—y para volver al pan verdadero: la memoria agradecida, la confianza sencilla y la certeza de que Dios solo da dones buenos.
Con el corazón disponible, escuchemos primero el Evangelio.