Episode Details
Back to Episodes
2125. El placer al comer.
Published 9 months, 3 weeks ago
Description
Hoy quiero proponerte un ejercicio diferente. Muchas veces, antes de sentarnos a comer, nos hacemos preguntas automáticas. Preguntas que quizás hemos aprendido de dietas, de la cultura de la delgadez, de lo que escuchamos en redes sociales o incluso en conversaciones del día a día. Son esas preguntas que parecen inocentes, pero que esconden detrás una relación con la comida basada en el miedo, en la culpa o en la necesidad de control. Y que, además, lejos de ayudarnos, lo que hacen es alejarnos de una alimentación sana, flexible y placentera.
👉 Por ejemplo, ¿cuántas veces te has preguntado antes de comer algo…?
🔄 Ahora bien, ¿qué pasaría si cambiamos esas preguntas por otras más útiles, más amables y más conectadas con nuestras necesidades reales? Imagina que antes de comer algo te preguntas:
💡 Te pongo un ejemplo muy claro:
Imagina que llegas a casa un viernes por la noche. Estás cansada, con hambre, y en la nevera tienes varias opciones. Si te haces la pregunta “¿esto engorda?” es posible que acabes tomando la ensalada aburrida que no te apetece nada, solo por la creencia de que es “lo correcto”. ¿Qué pasa después? Que probablemente acabes picoteando, abriendo y cerrando armarios porque no te quedas satisfecha, y al final comes más de lo que habrías comido si simplemente hubieras elegido lo que realmente te apetecía. En cambio, si te preguntas “¿qué necesito ahora? ¿qué me apetece?” quizás eliges una tortilla con pan y una pieza de fruta. Algo saciante, placentero y que responde a tu hambre real. Terminas satisfecha, sin culpa y sin necesidad de seguir buscando. Esto es lo que llamamos alimentación consciente o intuitiva. Una forma de comer en la que dejamos de lado las normas externas y empezamos a escucharnos.
🔍 Y aquí quiero abrir un melón importante: ¿por qué es tan difícil hacernos las preguntas correctas?
Porque durante años nos han educado en las otras. La mayoría hemos crecido escuchando:
📌 Te propongo un reto práctico para esta semana:
Antes de cualquier comida, hazte al menos una de estas preguntas:
👉 Por ejemplo, ¿cuántas veces te has preguntado antes de comer algo…?
- “¿Esto cuántas calorías tiene?”
- “¿Será demasiado carbohidrato para cenar?”
- “¿Esto engorda?”
- “¿Tiene mucho azúcar?”
- “¿Me lo puedo permitir?”
🔄 Ahora bien, ¿qué pasaría si cambiamos esas preguntas por otras más útiles, más amables y más conectadas con nuestras necesidades reales? Imagina que antes de comer algo te preguntas:
- “¿Tengo hambre? ¿Cuánta hambre tengo del 1 al 10?”
- “¿Qué me apetece en este momento? ¿Algo caliente, algo fresco, algo ligero, algo saciante?”
- “¿Lo voy a disfrutar?”
- “¿Cómo me va a hacer sentir ahora y dentro de un rato?”
- “¿Es suficiente o necesito un poco más?”
💡 Te pongo un ejemplo muy claro:
Imagina que llegas a casa un viernes por la noche. Estás cansada, con hambre, y en la nevera tienes varias opciones. Si te haces la pregunta “¿esto engorda?” es posible que acabes tomando la ensalada aburrida que no te apetece nada, solo por la creencia de que es “lo correcto”. ¿Qué pasa después? Que probablemente acabes picoteando, abriendo y cerrando armarios porque no te quedas satisfecha, y al final comes más de lo que habrías comido si simplemente hubieras elegido lo que realmente te apetecía. En cambio, si te preguntas “¿qué necesito ahora? ¿qué me apetece?” quizás eliges una tortilla con pan y una pieza de fruta. Algo saciante, placentero y que responde a tu hambre real. Terminas satisfecha, sin culpa y sin necesidad de seguir buscando. Esto es lo que llamamos alimentación consciente o intuitiva. Una forma de comer en la que dejamos de lado las normas externas y empezamos a escucharnos.
🔍 Y aquí quiero abrir un melón importante: ¿por qué es tan difícil hacernos las preguntas correctas?
Porque durante años nos han educado en las otras. La mayoría hemos crecido escuchando:
- “Eso no lo comas, que engorda.”
- “Hoy te has portado bien.”
- “Si comes eso, mañana toca compensar.”
📌 Te propongo un reto práctico para esta semana:
Antes de cualquier comida, hazte al menos una de estas preguntas:
- “¿Qué nivel de hambre tengo?”
- “¿Qué me apetece de verdad?”
- “¿Lo voy a disfrutar?”